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Aislamiento 1 El decibel o decibelio es la unidad de medida de la intensidad sonora. Su símbolo es dB y corresponde al logaritmo decimal de la relación entre la intensidad del sonido que se ha de medir y la de otro sonido conocido que se toma como referencia.

 

Pérdida auditiva

La mínima variación de presión que puede percibir el oído humano es de 20 [microPa] y la máxima antes de generar daño auditivo permanente es de 100 [Pa]. (El daño auditivo también depende del tiempo de exposición al sonido y varía con la frecuencia. Este valor dado aquí es como referencia). Debido a que el rango de valores a manejar es bastante amplio y a que el oído humano responde a las variaciones de presión en forma logarítmica, se utilizan los decibles (dB) para medirlas, los cuales se definen como el logaritmo base 10 de la relación entre dos potencias.

Para medir las variaciones de presión sonora de manera que represente el comportamiento del odio humano se define el nivel de presión sonora como:

Decibel 2

Donde:
Prms: presión sonora eficaz
Pref : 2×10-5
Se puede apreciar cómo el nivel de presión sonora es nulo cuando p es igual a 20 [?Pa], que es la mínima variación de presión que detecta el oído humano.

Como los dB son una relación logarítmica, una fuente que genera 100 dB no suena el doble de fuerte que una que genere 50 dB. En realidad un aumento de 6 dB en el NPS implica que la presión sonora aumentó el doble y si el nivel de presión aumenta 10 veces, generará un incremento de 20 dB en el NPS.
Pero ¿Qué tanto son 20, 50 o 100 dB?. Para hacernos una idea de ésto, el gráfico a continuación.

Decibel 1

El despegue del trasbordador espacial genera 140 dB, o el de un avión 130 dB, un concierto de rock 110 dB, el trafico en la carretera 80 a 90 dB, el trabajo en una oficina de 60 a 70 o un sitio muy ruidoso de 60 a 70 o un sitio silencioso 30 o 40 dB.

Sin embargo ruidos muy distintos pueden tener el mismo nivel, pero no generar la misma sensación de molestia. Por ejemplo una sirena puede generar 100 dB y en una discoteca se registra el mismo nivel, pero debido a los componentes de frecuencia se siente mucho más fuerte el sonido en la discoteca que el generado por la sirena.

De la misma manera, debido a que el oído humano no tiene una respuesta plana, es decir no capta los niveles de presión de la misma forma para todas las frecuencias, un ruido de 70 dB en frecuencias medias se va a percibir mucho más fuerte que uno de 70dB en bajas frecuencias.

A continuación se muestra el umbral de audición para una persona con audición normal. El umbral de audición es el nivel mínimo que debe existir para que un sonido sea percibido.

Decibel 3

En el gráfico se ve como para percibir un sonido de 63 Hz es necesario que su NPS sea mínimo de 38 dB mientras que uno de 2 kHz es percibido con un nivel de 0 dB. También se puede ver en el grafico los niveles y frecuencias en los que se encuentra la voz humana y la música.

Debido a que la medición del nivel de presión sonora no representa la forma en que el oído percibe el sonido se creó la ponderación A, la cual es una forma de emular su respuesta a los niveles de presión dependiendo de la frecuencia.

Lo que hace esta ponderación es restar nivel en bajas frecuencias y aumentar levemente en las frecuencias entre 1000 y 4000 Hz, que es donde el oído es más sensible. Sin embargo a medida que el NPS aumenta, el oído va respondiendo de manera más uniforme a todas las frecuencias, por lo que la ponderación A no se puede aplicar. Para corregir esto se establecieron las ponderaciones B y C. El grafico a continuación nos muestra cómo se hace esta corrección.

El despegue del trasbordador espacial genera 140 dB, o el de un avión 130 dB, un concierto de rock 110 dB, el trafico en la carretera 80 a 90 dB, el trabajo en una oficina de 60 a 70 o un sitio muy ruidoso de 60 a 70 o un sitio silencioso 30 o 40 dB.

Sin embargo ruidos muy distintos pueden tener el mismo nivel, pero no generar la misma sensación de molestia. Por ejemplo una sirena puede generar 100 dB y en una discoteca se registra el mismo nivel, pero debido a los componentes de frecuencia se siente mucho más fuerte el sonido en la discoteca que el generado por la sirena.

De la misma manera, debido a que el oído humano no tiene una respuesta plana, es decir no capta los niveles de presión de la misma forma para todas las frecuencias, un ruido de 70 dB en frecuencias medias se va a percibir mucho más fuerte que uno de 70dB en bajas frecuencias.

Es claro entonces que al aplicar distintas ponderaciones el nivel registrado va a cambiar. En el siguiente cuadro se muestran niveles de distintas fuentes ponderados A (dB(A)), B (dB(B)) y C (dB(C) ) y el nivel sin ponderación (dB)
Decibel 4

Aquí podemos ver claramente cómo dos ambientes totalmente distintos, como el campo y una oficina generan niveles similares de presión sonora (79.8 y 79.2) pero con la ponderación A, existe una diferencia de niveles que corresponden a como realmente percibimos el sonido.

Esto se debe a que las componentes de ruido que existen en una oficina como teléfonos, voces, ruidos de computadores, están en el rango de audición donde somos más sensibles, mientras que las componentes de ruido en el campo no.